Los agentes en la economía: las notas de Patrick Collison, en español

Autoría y traducción. El texto original es de Patrick Collison, cofundador y consejero delegado de Stripe, y se publicó en inglés en X con el título «Assorted things I've been mulling over regarding agents in the economy». Las ideas son todas suyas. Traducción al español: Alfonso Gutiérrez. La nota final, sobre Visual MS Inteligencia, es nuestra y no forma parte del original.

Algunas cosas a las que le he estado dando vueltas sobre los agentes en la economía:

  • Las empresas son, en cierto sentido, la superinteligencia original. A menudo usan su excedente cognitivo amortizado para defender sus intereses frente a los de algunos consumidores. Comparados con la capacidad de optimización de las empresas, los consumidores pueden ser despistados, estar mal informados, ser irracionales, etc. (Piénsese, por ejemplo, en los clásicos seguros que se ofrecen al final de una reserva, que suelen costar bastante más que una póliza normal). Herbert Simon introdujo la idea de la racionalidad limitada, y las empresas muchas veces acaban sacándole partido. Gracias a los agentes personales, probablemente seremos algo más racionales en nuestra relación con las empresas.

  • ¿Cómo cambiarán exactamente los resultados? Algunos tipos de discriminación de precios funcionarán peor (¿de qué sirven los cupones si todos los agentes los buscan con minuciosidad?), y cambiarán algunos subsidios cruzados entre clientes (hoy, quienes se olvidan de cancelar suscripciones subvencionan a quienes no se olvidan). En el conjunto de la economía, no tengo claro quién acabará ganando y quién perdiendo con todo esto.

  • Distribución frente a calidad. En estrategia empresarial se ha debatido mucho qué pesa más, la distribución o la calidad del producto. Quizá hayas hecho algo mejor, pero ¿lo sabe alguien? ¿No seguirá la gente comprando las ratoneras de ACME Corp? Creo que los agentes personales funcionarán como una especie de subsidio estructural a la calidad del producto. ¿Cómo serían los mercados si cada persona dedicara siempre al menos 10 horas a investigar cada compra? Creo que, en el margen, centrarse en mejorar el producto va a ser una estrategia más eficaz para las empresas. ¡Y eso es bueno!

  • La información sobre calidad valdrá más. Si esto es cierto, de ello se deduce que la información sobre la calidad de los productos ganará importancia y peso. Hoy la mayoría de la gente tiene muy poca capacidad para reunir e integrar esos datos, pero los agentes tendrán una sed insaciable de esas señales. (Se suele decir que los datos valen cada vez más porque sirven para entrenar modelos. Es evidente que es así, pero creo que hay una segunda vía por la que valen más: simplemente como complemento de una inteligencia cada vez más barata).

  • ¿Superestrellas o dispersión? Una gran pregunta es si los agentes reforzarán el efecto superestrella (todos los agentes racionales eligen el mismo producto) o aumentarán la dispersión (porque cada persona tiene gustos y preferencias algo distintos, que los agentes saben sacar a la luz muy bien, y así por fin se supera la agrupación artificial a la que nos han sometido).

  • La canalización de la demanda. Muchas empresas de internet han monetizado la canalización de la demanda, que a su vez suele depender de la poca capacidad de atención: «Haré clic en lo primero que vea». Esto ha generado cierta ineficiencia, porque las empresas intentan contentar a algoritmos de ranking caprichosos y pagan diversas tarifas por posicionamiento. No todo es pérdida irrecuperable de eficiencia (la disposición a pagar es en sí misma una señal, y eso tiene valor para los compradores), pero tampoco es ideal. ¿Cómo cambiarán la naturaleza y el valor de esa canalización en un mundo de agentes personales? No sé la respuesta, pero creo que los efectos podrían ser bastante grandes.

  • ¿De qué lado estarán los agentes? Gran parte de lo que escribo depende de suponer que los agentes personales estarán del lado del consumidor. Sospecho que esa será la estrategia ganadora, pero si es así, y qué significa que lo sea, abre muchas otras preguntas.

En conjunto, el mercado es una máquina de atribución de valor masivamente paralela, descentralizada y muy imperfecta. Sumando todos los efectos, me parece que lo de la calidad bien podría ser lo más importante: los agentes cambiarán la naturaleza de la retropropagación de modo que aumente la recompensa por hacer mejores productos. Quizá sea demasiado optimista, pero sospecho (y espero) que las empresas que hacen cosas de las que se sienten orgullosas notarán que el universo se pone un poco más de su lado.


Nota del traductor: los agentes también trabajan dentro de la empresa

Collison habla de agentes que trabajan para el consumidor. La otra cara es la de los agentes que trabajan dentro de la empresa: los que se ocupan del trabajo repetitivo para que el equipo dedique su tiempo a lo que de verdad mejora el producto. Si su tesis es correcta y la calidad pasa a pesar más que la distribución, ese tiempo liberado vale más que nunca.

En eso trabajamos en Visual MS Inteligencia: agentes de IA que simplifican departamentos como administración o soporte. Si quieres ver cómo encajarían en tu empresa, ahí lo contamos.


Texto original de Patrick Collison, publicado en inglés en X. Traducción al español de Alfonso Gutiérrez, publicada con atribución completa; si el autor prefiere que se retire, se retirará.